miércoles, 22 de julio de 2020

Ciclos de La Luna.

Cómo te dices a ti misma que todo esto "solo es una fase", que todo pasará, vendrá algo nuevo, el ciclo se cerrará. Cómo te dices que en el agujero en el que estás metida, hay una salida, y que ya llegará el momento de salir.
Ya sabes y tienes asimilado que todo en la vida son fases, momentos, acciones. Sabes que todo pasa. Pero cómo lo aceptas cuando estás en lo oscuro. Cómo haces para frenar en seco, pensar en frío y comenzar a abrir los ojos (aún más).
Quizás todo son ciclos, pero ciclos absolutamente diferentes. Y sí, con lo aprendido en el anterior te sirves para comenzar este, pero tanto el ciclo como tú, sois totalmente diferentes. 
Y ahora qué.
Que las fases, ciclos y caras de la luna son siempre los mismos. Porque estoy en la misma ciudad, en el mismo país del mismo continente desde que nací.
Pero en la vida real, nunca es la misma ciudad en la que pasas cada ciclo.
Al final, te toca aprendértelos con cada ciclo que vives, sea a bien o a mal. Porque también hay que tener en cuenta los ciclos buenos, los que tú eliges para avanzar, aunque desde lo oscuro cueste verlos.


-Una entrada con este título no se merecía esta oscuridad-. 

martes, 16 de junio de 2020

Y a vivir.

En la vida hay fluctuaciones y constantes: tú eres ambas. El equilibrio y la indecisión, la belleza y la inseguridad, la calma y la locura, la dirección y la indecisión. ¿Lo más curioso? Que siempre (me) transmites apariencia de entereza, de calma, de seguridad, de ese amor tan particular que tú llevas. Aun cuando te deshaces delante mía, lo menos que somos es humanos. 
Permito que la vida me aleje de ti de vez en cuando, siempre y cuando me vuelva a acercar a tu persona. Que bueno, conmigo siempre vienes, por mucho que estés en la otra punta del mundo. Que nos acerque siempre para revivir cada locura que hemos pasado y para pensar en las que nos quedan por vivir. O no, quizás es mejor dejarlo al azar, ya sabes.
Siempre diré que cada persona es diferente, y aprecio cada particularidad que os diferencia de forma inmensa, pero tú sales más allá de las peculiaridades. Viviría contigo tantas cosas como se pudieran. 
Porque al final, cada cosa que vivimos, se explica mejor dentro de nosotras que en una imagen. 
Ojalá pudieras ser constante dentro de ti misma en algunos aspectos, que pudieras acariciarte por dentro y ver lo suave y calentito que está, pero de algo tenemos que aprender a lo largo de nuestra vida. Suavecito como por fuera, esa mano en el hombro que siempre te caracterizará y formará parte de la historia, y esos besos y abrazos que te hacen ver que no todo es lo que aparenta. Eres abrazable, dan ganas de darte por culo en contra de tu romanticismo y a favor del cariño. 
Es un camino tan largo como lo que nos quede por delante. Los pasos, mientras se den en buena dirección, da igual el tamaño. 
¿El reloj de arena? Tenemos dos opciones. Llenarlo entero hasta que no se pueda mover ni un granito o tumbarlo, que se jodan en el sitio. Tú decides, cualquiera de las dos me vale. Ya te digo que, igualmente, está "medio lleno". 

Te quiero -fuertemente-, amor. 

lunes, 15 de junio de 2020

Heridas de guerra.

¿Cómo puede ser que solo me rodee de gente con luz? De gente que se queda dentro. También las han habido más turbulentas, pero nunca recuerdo la tormenta, me quedo con el viaje.
Cómo puede ser que solo vibre con lo bueno. Cómo no me quedo nunca con lo jodido. No lo entiendo. 
Ojalá poder quedarme con lo duro, con los golpes. Ojalá que hubieran golpes, más fuertes. Más duraderos.
Porque los necesito. 
Porque cuando tienes una herida puedes curarla con alcohol, y curará rápido o dejarla sola, y curará jodido y lento.
Y dadme ya el tirón de la venda, porque como no empiece eso a sangrar y poder curarlo, va a empezar a hacer costra hacia dentro. 
Y no sé cómo de bueno es eso.

Y al final, todo suman heridas de guerra. De supervivencia, de mejor o peor manera. Pero qué importante es tener marcas en la vida. 
"Si luchas, puedes perder. Si no luchas, estás perdido". 

domingo, 3 de mayo de 2020

Los seres que me llenan.

Ahora, ahora que nuestras vidas están en pausa relativa.
Ahora es el momento de empezar si aún no lo has hecho, porque mañana será tarde.
Hablo de pensar como si fueses Universo. Estás hecho de miles de millones de estrellas, agujeros de gusano, agujeros negros, galaxias, de explosión y de "nada".

Ojalá tengáis la suerte que tengo yo con las personas que me rodean. Todas, absolutamente todas, forman parte de mi galaxia. Y creo que no podéis haceros una idea de lo que significan cada una de ellas. No podéis calcular la cantidad de interacción interna que tengo. Mis partículas reaccionan a las vuestras de tal forma que incluso a veces duelen por dentro, quieren salir, explotar.

Ojalá sepáis mirar más allá de las capas de sus atmósferas. Tenemos a nuestro al rededor estrellas que calientan el alma de cualquier espacio, y no sabéis verlo, joder.

He de advertiros que realmente no hay distancia real entre nosotros, hay una "nada", la cual mido en años-pasión.
Tengo naves, tengo piloto, tengo espacio y tengo camino a seguir. Ustedes tenéis mi combustible y la luz.

Jamás tendré nunca palabras exactas para describir esa sensación de euforia al descubriros. De paz, de viviros. Y de felicidad, por la mutualidad. Ojalá nunca dejen de aparecer nuevos cosmos en mi vida, porque cada vez que lo hacen... Joder, qué alimento se vuelve la vida. Qué de nuevas conexiones se crean en mis caminos. Merece la pena vivir en la inmensidad si cuando aparecen, son tan revolucionarios.

A l(os) nuevo(s) tripulante(s): Disfruta del viaje, porque será eterno. Huiremos hacia adelante, a mil años-pasión por vida. Os llevaré bajo la piel siempre que pueda meterme en la vuestra; y viviros, y abrazar justo en el centro. Donde reside el cosmos personal. Y puede que casi lo desconozca, pero sé reconocer dónde hay brillo, aunque suene pretencioso casi nunca me equivoco. También sé que solo una de cada mil veces encuentras cosmos similares.
A veces no tendré palabras, no sabré sacarlas o no será el mejor momento para hacerlo, y es algo que tengo que vivir con ello. Pero podréis meter vuestra cabeza en mi pecho para verlo todo.
Espero que nadie os apague si quiera un lumen de intensidad, porque los agujeros negros los hago crecer con ellos de alimento. Que nadie nunca os diga que brilláis demasiado, ni tampoco que vuestra luz es demasiado tenue, porque no se merecerán vivirlo. Ni sabrán. Qué pena por ellos.
Y sé que el camino por el negro espacio a veces no es fácil, pero subid el volumen de la nave, a tope, que os retumbe dentro.

A los que ya viven: Sois mi vida. Nada menos.

A los que vivieron: Las partículas nunca vuelven a ser las mismas tras el paso de otras, tras las explosiones y pisadas en todas las lunas. Todas las huellas permanecerán siempre hasta que el viento viva en el espacio: nunca.

miércoles, 15 de abril de 2020

Buceando se ven los monstruos.

Que la cuestión no es que me des mi espacio, ni escuchar lo que quiero oír. 
Es que me rompas los esquemas,
pero a bien. 
Que se inunde el mundo bajo mis pies. 
No es cuestión de cautela, es cuestión de amor, 
o era cuestión. 
Tiemblo pensando en qué pasará, en qué será, en qué es y vendrá. 

Buceando se ven los monstruos, 
y hay que ser capaz de mirarlos a los ojos. 

Que han venido, han venido barcos a intentar salvarme.
Y os juro que durante unas horas el mar ha estado en calma, con todas las alimañas bajo el agua pero en calma. Cómo necesitaba esa noche.

Y qué vértigo a la vez.

En el ojo del huracán nunca hay silencio. 
Qué bien, que no perdáis la esencia, no al menos conmigo. 
Que seáis mi yo. 

jueves, 19 de diciembre de 2019

"Por tu olor, no por tu perfume".

Me gusta contar las cosas que sueño. Pero me gusta contar mis sueños cuando son verdad. Hacen que cuente sentimientos con historias creadas por mi sin haberlas creado a conciencia. Ahora que casi soy incapaz ya.

Porque lo bonito de tener sentimientos por alguien, incluso sin hablar, es contarlo. Sea de la forma que sea. Llenarte sacando todo lo que te llena. Raro, ¿no? Pero real.

¿Has probado a hablarle a alguien porque sí, para contarle lo que te transmite? Aunque con el tiempo esa percepción cambie. Pero hoy en día no estamos acostumbrados a que eso pase y siempre solemos malinterpretarlo, minusvalorarlo o incluso "dejar en visto" sentimientos al descubierto. Increíble pero cierto.
Qué bonito es que dos personas se abran una frente a otra, hasta el punto de sentirlo tanto como la persona que tienes delante. 

Os reto a dejar un día entero de lado la frialdad de la rutina y las prisas. A hablar y escuchar con el corazón. A ser más que tú mismo y querer meterte en otra piel.
A querer, querer y sentir mucho. 
Aunque sea por una lechuga, zanahoria o pimiento. 

sábado, 5 de enero de 2019

Para ti, que aún me lees.

Sé que me lees, que vuelves a menudo a buscarme y a buscarte.
Si me lees de verdad, aquí estoy.
No me canso de pedirte inspiración, y aunque alejadas, siempre la tendremos.

Volvamos a vivirnos tanto como antes, por favor. Te necesito cerca, te necesito conmigo, te necesito sin más. Que ya es mucho.

La vida me daba vivir momentos de paz, de minutos o de días. De música o silencio. De risas, o no. De momentos improvisados o planes de meses.

Si me lees aquí, dímelo. Dímelo siempre que te vuele cerca, siempre es bonito.

A veces me gustaría controlarte, para guiar tu espacio dentro de mi, pero es imposible. Vas por donde te da la gana. Y es bueno y malo, no sé explicarlo.

Siempre hubo cosas que a día de hoy negamos,
con palabras.

Cuídateme, por siempre.